10.22.11.
Rue de la Chapelle/Rue de la Reine
La Ville de Québec
(Canada)

Rue de la Chapelle/Rue de la Reine

La Ville de Québec

(Canada)

1

10.12.11.

Dia 33 el primer mini-parcial

Hola amigos:

Hoy he tenido mi primer mini-parcial. Lo llamo mini porque no se merece la categoría de parcial tal como lo conocemos. Ante tal evento, he permitido a un ente imaginario que me entrevistase. 

  • Pregunta: Entonces, ¿qué se merece la categoría de parcial?
  • Respuesta: El parcial fastuoso que tengo el lunes día 39 del calendario “días de Alicia en Quebec” es el que puede ostentar con orgullo la apelación de parcial total, e incluso la de maxi-parcial.
  • Pregunta: Pero, ¿en qué se basa la diferencia?
  • Respuesta: Básicamente en el volumen. El mini-parcial era de Teoría de Géneros Literarios y pedía el análisis de una historia desde el punto de vista narratológico. El futuro maxi-parcial es de Métodos Críticos y consiste en ciento cuarenta páginas de historia de la crítica literaria desde los inicios hasta el formalismo ruso inclusive.
  • Pregunta: Vaya, debe de ser muy complicado eso de analizar desde el punto de vista narratológico; ¿cuántos narradores había en la historia?
  • Respuesta: Había 4, pero no me dí cuenta del cuarto por un detalle cultural.
  • Pregunta: ¿Un detalle cultural? ¿Puede decir cuál?
  • Respuesta: Por supuesto. El momento de la narración era diferente, había dejado de ser invierno porque “el viento movía las hojas de los árboles”. En Quebec no existe el concepto hoja-de-árbol-en-un-árbol + nochevieja; en Murcia es completamente normal.
  • Pregunta: Es lo que tiene no haber vivido aún el crudo invierno canadiense… Entonces, ¿cuánto ha perdido de la nota final? 
  • Respuesta: Teniendo en cuenta que el resto estaba bien argumentado, un 3%.
  • Pregunta: ¿Sólo un tres por ciento? ¿Cuál era el valor de este mini-parcial?
  • Respuesta: El 15% de la nota, pero debo señalar que la mitad de esa nota era la asistencia y la participación activa en un debate llamado mesa redonda, aunque sólo dijeses tonterías.
  • Pregunta: ¿Cómo lleva el siguiente parcial?
  • Respuesta: He empezado a soñar que un caballo ruso me contaba su visión de la vida.

(No hubo más preguntas, el entrevistador comenzó a retroceder lentamente hasta que, a unos diez metros de mi persona, salió corriendo despavorido).

Y aquí termina el episodio de hoy: ¡La universidad es la monda!

0

10.11.11.

“ Sigo tocando a nivel mierda, pero con más imaginación ”

Mi gran amigo F.E.P.

0

10.05.11.

Dia 28 socializarme con la clase o visualizar un futuro resacote

Esta noche me voy de fiesta con los compañeros de estudios literarios.

Sí, seguramente estéis tan sorprendidos como yo. Los que estudiaron traducción conmigo recordarán que nunca jamás asomé la nariz por ninguna de las fiestas que organizaron en primero, ni en segundo, ni en tercero, ni en cuarto. ¿Por qué este cambio?

Bueno, pongamos que toda la gente que sale esta noche tiene clase mañana por la mañana, a primera hora, a las 8. Una clase en la que exprimimos el cerebro intentando crear algo que tenga calidad. 

Bien, pongamos que toda la gente que va a ir mañana a esa clase, si es que puede, lo va a hacer con un RESACOTE cuerpo tan agradecido que van a escribir vraiment n’importe quoi en el ejercicio de escritura automática. Y luego lo leerán en voz alta.

Nota mental: echar la grabadora al bolso.

Episodios nerd #2

0

10.05.11.

Dia 27 el carne de la universidad

Esto de ser estudiante en Canadá es muy duro, no se crea. Hay aspectos que requieren energía física; otros, energía mental. Es el caso del carné de estudiante, la “carte étudiante” que una tiene que hacerse, no sólo en una plaza por donde pasa mucha gente (y por lo cual, el acto resulte incómodo), sino que además es preciso sentarse delante de un póster tal que así. Nos hacen sentir una regresión tal como la mítica serie Degrassi canadiense.

Me pregunto qué dirá mi madre cuando mire su carné de identidad de la época en la que me trajo al mundo. Mientras, seguramente se ría viendo mi cara de “el que hace la foto me está haciendo cosas obscenas”

image

Utilidad de la tarjeta:

Enseñarla antes de los exámenes y comparar la firma de detrás con la firma que haces en cada hoja; porque somos muy deshonestos en este país, oiga.

Utilidad del número de dossier:

Hacerte socio de la librería universitaria.

Utilidad de la fecha de nacimiento:

 Mostrar enfurecido que hace 6 años que dejaste de ser menor de edad.

2

9.15.11. aeropuerto,visa,

Dia Uno, primera parte: El aegoport Juan Lasanya

Después del mágico atraso de seis horas en mi reloj, había llegado a Canadá.

……………………………………………..

B U E N O S   D í A S   C A N A D á

……………………………………………..

I. La aduana: El momento de poder introducir mercancía ilegal o de que le pillen a uno con las manos en la masa el fajo de queso y le multen con 1300 $ CAN.

Llegó el momento de salir del avión, ¡qué emoción! Con cara de ensoñación me disponía a coger el equipaje de mano cuando… Oh, heavens, me dí cuenta de que todo el mundo llevaba en la mano un papelico con la bandera canadiense. Todo el mundo. ¿Qué era aquel papelico?

¡Chan chan! El temido formulario aduanero, en donde había que declarar, entre otras cosas, si uno llevaba alimentos en la maleta.

Pensamiento automático: “¡Oh, no! ¡Cheddar viejo escocés, viejo amigo!”

Reacción automática: Esconder las manos para que el tembleque no sea evidente.

Pensamiento racional: “Veamos si cuela hacerse pasar por turista de baja inteligencia”.

Reacción racional: Ponerse a hablar de la carta de aceptación de la Universidad Laval para distraer al policía de la aduana del groso del asunto.

Resultado: Conseguí una X en el formulario y por ende que no me abrieran la maleta y por ende… 

Resultado póstumo: el día 5 se encontró el cuerpo sin vida del envoltorio de Mister Cheddar en el cubo de la basura. Ñam.

II. El momento en el que te das cuenta de que ya no estás en Mamá Europa. Esto es la vida real ¡y eres INMI!

Los servicios de inmigración estaban justo al lado de la cinta de recogida de equipaje. Llegué de las primeras, así que sólo tuve que hacer cola una media hora para ser atendida.

Cuando abrí la puerta de la salita vi que el señor policía que ponía la visa en el pasaporte era el mismo que el de la aduana. Un chico joven y guapete. Me preguntó con una sonrisilla: “Entonces, ¿te quedas sólo un semestre? Oh…”. Acto seguido me selló el pasaporte, consiguiendo la mejor marca en sellado de pasaportes en 3 minutos 40 segundos (la media: 15 minutos).

Finalmente, llegó el momento de cruzar la puerta. En el exterior, un sol intenso, de sorprendente luminosidad, casi cegadora; el cielo, azul como el icono de Internet Explorer; alrededor, arces y cesped tan verdes como el icono de Spotify. 

Ya estaba en Canadá de manera oficial, ahora necesitaba llegar a la ciudad: tenía que usar la cabina telefónica. (modo garza on, pero chungo). ¡Ahhh!

III. El momento en el que empiezas a ver que es un país verdaderamente avanzado

Internet es gratis. @_@

IV. ¿Cómo se usa una cabina teléfonica en Canadá?

Es muy sencillo. Son cabinas majas y agradables, nada que ver con las terribles cabinas francesas de “inserte tarjeta y le cobraremos cuatro euros el minuto”. Uno descuelga, marca el número al que desea llamar, inserta 50 céntimos y se establece la comunicación. Y dura, eh.

V. Fin del episodio

Al cuarto de hora de mi llamada de auxilio llegó Paul, un antiguo estudiante de intercambio en Barcelona durante el curso 2009-2010 y que había tenido una historia amorosa con mi por entonces compañera de piso y de ESN, Alba. El chico, muy amablemente, me permitió dejar las maletas en su coche mientras yo hacía los trámites de registro en la universidad.

Y así, tan pancha como una rosa y tan fasta como Fortuna, dejé atrás el aégoport Juan Lasaña.

16

9.15.11. viaje,adios europa,

Dia Cero - 0

Si algo puedo decir del día que llegué a Canadá es que fue uno de los más largos de mi vida.

El 8 de septiembre, a las 7 de la mañana, comenzó lo que sería un día de 44 horas. Por la mañana, fui a la UAB para entregar el trabajo final de carrera de Filología; por la tarde, cogí un avión a París; por la noche, estuve paseando por la ciudad; por la mañana, a eso de las 9, cogí el avión a Québec; por la tarde, que aún era mañana, llegué a Québec a eso de las 10. 10 am. 

Entonces, ¿qué pasó con la hora? ¿Influjo del Triángulo de las Bermudas? ¿Una anciana de Nova Scotia nos echó un encantamiento?

Bueno, a decir verdad, esos pensamientos no estaban muy desencaminados de los que hubiera podido tener en el avión. Mi maquinaria mental estaba un poco desgastada por aquel entonces y estaba perdida en medio del océano. Hasta me pareció ver a una liebre de marzo mojar un reloj en el té que la azafata servía a los viajeros. ¡Los relojes se habían vuelto completamente locos!

Y es que el día 0, mágicamente, se había convertido en día 1; los relojes sólo me habían ofrecido un préstamo de 6 horas, a devolver a la vuelta. Si es que la habrá.

0

9.15.11.

“ get off the computer and go explore America’s hat! ”

Austin Mattox, a minute ago via Skype .

0